Estudio en base a datos NHANES
Es posible reducir la ingesta de sodio bajando la cantidad de este mineral en alimentos procesados
El consumo de sodio está asociado a la hipertensión arterial y a la enfermedad cardiovascular.

 

A partir de la preocupación por los altos niveles de consumo de sodio se elaboraron diferentes estrategias para reducir su ingesta y se detectó que una posible solución es bajar la cantidad de este mineral en los alimentos procesados.

Así lo sugiere el estudio  “Modeled changes in US sodium intake from reducing sodium concentrations of commercially processed and prepared foods to meet voluntary standards established in North America: NHANES” (AMERICAN JOURNAL OF CLINICAL NUTRITION, 106 (2), Página: 530 – 540 2017), elaborado por organismos de Estados Unidos como el National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, CDC; Center for Food Safety and Applied Nutrition y el New York City Department of Health and Mental Hygiene, entre otros.

El estudio partió del dato de que aproximadamente 9 de cada 10 estadounidenses consumen sodio en exceso (más de 2300 mg / d) y que reducir la ingesta de sodio puede disminuir la presión arterial y prevenir la hipertensión. Aproximadamente 2 de cada 3 adultos de EE.UU. tienen prehipertensión o hipertensión, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular.

De acuerdo con las Guías Alimentarias y las Iniciativas Dietéticas de Referencia de los Estados Unidos y Canadá, un objetivo nacional de salud en Healthy People 2020 es reducir la ingesta de sodio de la población estadounidense promedio a 2300 mg / d para el año 2020, lo que sería una reducción del 37%.

Con ese objetivo, se utilizaron los datos de NHANES 2007-2010 para 17.933 participantes de más de 1 año para modelar la ingesta media de sodio diaria pronosticada en los EE.UU. y la prevalencia de exceso de ingesta de sodio con el uso de los estándares de la Iniciativa Nacional de Reducción de Sal (NSRI por sus siglas en inglés) para los alimentos procesados y preparados comercialmente.

Como resultado de este estudio se halló que la población estadounidense de más de 1 año de edad podría haber reducido su ingesta media de sodio diaria habitual de 3417 mg en 698 mg (IC del 95%: 683, 714 mg) mediante la aplicación de objetivos NSRI 2014 y de 615 mg (IC del 95%: 597, 634 Mg) aplicando los parámetros de referencia de 2016 de Health Canada.

Como dato destacable, se encuentra que, de implementarse estas medidas, se podrían haber producido reducciones significativas en el consumo de sodio, independientemente de la edad, sexo, raza / etnia, ingresos, educación o estado de hipertensión. La disminución media de la ingesta de sodio que se podría haber alcanzado es de 850 mg / d en hombres de más de 19 años mediante la aplicación de objetivos NSRI. La proporción de adultos mayores de 19 años que consumen 2300 mg / d se reducirá del 88% (IC del 95%: 86%, 91%) al 71% (IC del 95%: 68%, 73%) aplicando objetivos NSRI ya 74 % (IC del 95%: 71%, 76%) aplicando los puntos de referencia de Health Canada.

La reformulación de los productos alimenticios para contener menos sal y otros compuestos de sodio se ha promovido como una estrategia de salud pública efectiva, factible y segura que afecta a la mayoría de la población sin requerir cambios de comportamiento específicos.
Los resultados han sugerido que la aplicación de normas a los alimentos procesados comercialmente y preparados podría reducir significativamente el sodio y no daría lugar a desigualdades socioeconómicas en el consumo de sodio en la dieta.

Una reciente revisión sistemática y metaanálisis de 50 estudios de “reducción, sustitución o compensación de la sal” indicó que podrían producirse cambios sustanciales en el contenido de sodio de los alimentos sin disminuir la aceptabilidad del consumidor.

Por lo tanto, si se aplican estándares de sodio establecidos a alimentos procesados, podría producirse una reducción significativa de la ingesta de sodio en los Estados Unidos.