Ensayo de intervención aleatorizado

Adherir a la dieta mediterránea se tradujo en mejoría de la función endotelial
Este tipo de alimentación ya estaba asociado con menor riesgo cardiovascular.

Quienes adhirieron a la dieta mediterránea durante seis meses tuvieron una baja pequeña pero significativa en la presión arterial sistólica y además mejoraron la función endotelial. Estos beneficios se registraron en adultos mayores tanto hombres como mujeres.

Así lo sugiere el estudio “A Mediterranean diet lowers blood pressure and improves endothelial function: results from the MedLey randomized intervention trial.” (Am J Clin Nutr;105:1305–13; 2017), elaborado por la Universidad del Sur de Australia, la Universidad y Escuela de Medicina de Edith Cowan y otros organismos, que trata sobre el impacto fisiopatológico de la dieta mediterránea, que podría dar una explicación a los efectos clínicos reportados.

El consumo de una dieta mediterránea (MedDiet) ya estaba asociado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular pero su impacto sobre la presión arterial y la función endotelial no estaba claro y por eso, con el estudio, se buscó determinar los efectos de adherir durante seis meses a la MedDiet en la presión arterial y en la función endotelial en hombres y mujeres mayores y sanos.

Para eso, un total de 166 hombres y mujeres australianos de más de 64 años fueron asignados a consumir la MedDiet (n = 85) o su dieta habitual (HabDiet, control: n = 81) durante seis meses. A grandes rasgos, la MedDiet comprendía principalmente alimentos vegetales (frutas y verduras), aceite de oliva extra virgen en cantidad abundante y poca cantidad de carne roja y alimentos procesados.

Un total de 152 participantes comenzaron el estudio y 137 lo completaron. La presión arterial se les  midió en 5 días consecutivos al inicio (n = 149) ya los 3 y 6 meses. La función endotelial (n = 82) se evaluó por dilatación mediada por flujo (DMF) al inicio del estudio y a los 6 meses.

La ingesta dietética se controló con el uso de registros 3-d de alimentos pesados. Los datos se analizaron con el uso de modelos lineales de efectos mixtos para determinar las diferencias entre grupos.

Como resultado, se halló que la puntuación de adherencia a la MedDiet aumentó significativamente en el grupo MedDiet pero no en el grupo HabDiet (P, 0,001). El MedDiet, en comparación con el HabDiet, resultó en una menor presión arterial sistólica (P-dieta 3 tiempo de interacción = 0,02) [media: 21,3 mm Hg (IC del 95%: 22,2, 20,3 mm Hg, P = 0,008) a 3 meses y 21,1 Mm Hg (IC del 95%: 22,0, 20,1 mm Hg, P = 0,03) a los 6 meses].

En conclusión, el estudio que trata sobre el impacto fisiopatológico de la dieta mediterránea, que podría dar una explicación a los efectos clínicos reportados, arroja que los adultos australianos sanos de más de 64 años y son capaces de adherir a una MedDiet tradicional, lo que resulta en la reducción de la presión arterial sistólica después de 3 y 6 meses y la función endotelial mejorada. La capacidad de los sujetos de adherir a la dieta durante 6 meses y las mejoras resultantes en los factores de riesgo de ECV sugieren que esta dieta puede ser una estrategia útil para ayudar a reducir el impacto de la ECV. De todos modos, en el trabajo se sugiere que se necesitan más estudios para confirmar el impacto del MedDiet en la la presión arterial y endocrinos CVD duros, con una intervención controlada.

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